Que tu paz, tu calma y tranquilidad sean el mejor regalo que te das...
En fechas como la celebración de la Navidad, Fin de año, Día de Reyes no solo se celebran rituales sociales: se reactivan sistemas emocionales profundos que, en su momento tuvieron una finalidad pero que puede no funcionar en el presente. Ya sea por deseo o por la presión de reunirte con personas que evitas durante todo el año, no surge de la nada; con más frecuencia de la que imaginamos esta realidad está anclada en patrones de apego, experiencias traumáticas y dinámicas familiares narcisistas que permanecen activas en el cuerpo y la mente, incluso cuando creemos haberlas superado. Desde la teoría del apego (John Bowlby) estas fechas despiertan la necesidad primaria de pertenencia y seguridad. Quienes crecieron con un apego inseguro aprendieron que el vínculo se sostiene a costa de sí mismos: callar, tolerar, adaptarse, no hablar. Por esto, el encuentro y convivencia típico de estas fechas no siempre se vive como una elección libre, sino como una obligación interna: “si no...