Ella no está loca, está sobreviviendo violencia vicaria.
Llamar "loca" a la esposa o exesposa incluso delante de los hijos pequeños es difamación, es daño moral, no es un hecho aislado, es una conducta propia de personalidades con rasgos narcisistas/psicopáticos, es una estrategia premeditada, orientada a desacreditar la palabra de las mujeres que deciden exponer abiertamente la realidad que violenta y altera la relación familiar, con precisión, no solo para desmontar la falsa imagen de "buen esposo y padre ejemplar" construida a partir del silencio impuesto a lo largo del tiempo, sino además sacar a flote y dar nombre a toda una serie de dinámicas abusivas, control coercitivo, jerarquía de poder, amenazas, sometimiento, manipulación, maltrato emocional, etc., que alteran la sana convivencia familiar. No es un secreto que el hogar no siempre es un lugar seguro para las mujeres e hijos NNyA, tampoco podemos negar que muchos generadores de violencia de género están adaptados e integrados dentro de las familias, ...