Violencia Vicaria: tus límites están presentes aunque el agresor los ignore.


Establecer límites con una persona que ejerce control coercitivo o presenta rasgos marcados de narcisismo o psicopatía puede ser de las situaciones más difícil de afrontar ya que el límite no solo coloca el foco en la conducta abusiva o violenta, también cuestiona todo el sistema de poder, control y manipulación que el agresor intenta mantener sobre la voluntad de su víctima, mientras le hace creer que no habrían "problemas" si no se resiste.

Es necesario señalar que no todos los agresores con rasgos narcisistas, con trastorno de personalidad o psicopatia reaccionan de la misma manera, pero en quienes ejercen abuso, maltrato verbal, emocional y control coercitivo se observan patrones que han sido ampliamente estudiados.

Desde la investigación sobre el control coercitivo desarrollada por la Dra Emma Kazt, se describe que el abuso no se entiende como una sucesión de eventos aislados e impulsivos, sino como un patrón continuo de sometimiento y dominación. Un límite representa una pérdida de acceso al control sobre la víctima y eso puede ser interpretado por el agresor como un ataque a la jerarquía que ha construido: no construye una relación de respeto y reciprocidad entre iguales sino que se coloca por encima de una posición de completa asimetría y desventaja para su víctima.

Por eso, un simple "no", una decisión autónoma o una exigencia de respeto puede ser reinterpretada por el agresor como una "provocación" o causar los supuestos "problemas familiares o de pareja". En realidad no lo son, lo que ocurre es que la autonomía de la víctima dentro de la relación contradice la expectativa del agresor de que sus deseos prevalezcan por encima de la mujer e hijos NNyA.

El "castigo" es un eufemismo, en realidad lo que ejerce hacia la víctima en privado no es igual en público o hacia otras personas, por eso una mayoría puede decir "a mi no me ha hecho nada, conmigo él no así, estás exagerando" ya que el "castigo" tiene una función estratégica y puede servir para:

-Restablecer el control mediante el miedo.
-Desalentar futuros intentos de poner límites.
-Demostrar que desobedecer tiene consecuencias.
-Obligar a la víctima a volver a un estado de sumisión.
-Reforzar la idea de que el agresor tiene el poder de decidir cuándo hay calma y cuándo hay conflicto.
-Estos "castigos" no siempre son físicos, con frecuencia son psicológicos, económicos, sociales o en el ámbito paterno. 

Entre las estrategias más comunes se encuentran:
-Retirar afecto, comunicación o apoyo como forma de castigo, el llamado "silencio" pasivo agresivo.

-Humillar, ridiculizar o desacreditar a la víctima.

-Invertir los hechos y presentarse como la víctima - DARVO.

-Amenazar con quitar a los hijos, retirar recursos económicos o iniciar acciones legales intimidatorias: violencia vicaria, violencia jurídico e Institucional.

-Difundir falsos rumores o campañas de difamación y desprestigio. Daño a la moral.

-Aislar a la víctima de familiares, amistades, trabajo o redes de apoyo.

-Aumentar la vigilancia, el acoso o el hostigamiento cuando perciben que están perdiendo el control.

En algunos casos, escalar hacia agresiones físicas o utilizar la violencia vicaria cuando consideran que otros métodos ya no funcionan.

Además, en los estudios e investigaciones realizadas por la Dra Katz han demostrado cómo estas dinámicas no solo buscan controlar a la pareja, sino también afectar su capacidad para tomar decisiones, mantener relaciones de apoyo y confiar en su propio juicio: gaslighting.

Un aspecto importante es que el agresor puede interpretar los límites desde una lógica de poder, no de reciprocidad o igualdad.

Mientras la mayoría de las personas entendemos los límites como una herramienta para proteger la convivencia y el respeto mutuo, quien ejerce control coercitivo puede verlo como una pérdida de su dominio. Por eso responde intentando aumentar el costo de poner límites, con la expectativa de que la víctima deje de hacerlo.

En contextos donde ya existe un patrón de abuso, la recomendación de "solo pon límites" puede resultar insuficiente e incluso riesgosa. Si hay antecedentes de amenazas con hacerse daño, hacerle daño a su víctima o a sus hijos NNyA, si es evidente la escalada de violencias cuando la víctima intenta ganar autonomía, la prioridad es evaluar y anticipar la salida, ya que las condiciones, cuidados hacia el resguardo devla integridad, la seguridad y la vida, no existen o están en riesgo, es necesario fortalecer la red de apoyo para planificar cualquier cambio o salida de manera segura, ya que es precisamente cuando el agresor percibe que si pierde el control, algunas de sus conductas pueden volverse más peligrosas.

Es necesario tomar en cuenta lo siguiente: no observar los límites o la ausencia de límites por si mismo no es una invitación a la falta de respeto o pretextos para recurrir o justificar la violencia.
-Todas las personas merecen respeto a su vida, a la dignidad y ese es un límite.
-Las mujeres e Infancias merecen respeto y ese es un límite.
-La vida libre de violencias es un derecho de las mujeres e Infancias y ese también es un límite.
-Los derechos de la infancia merecen respeto y ahí está el más grande de todos los límites que no invita al incumplimiento de las responsabilidades y obligaciones.

Si tienes que recordarle a cualquier persona e institución cuáles son tus límites, ahí no es.

Carolina Hernández León 
Co-fundadora Voces de la Violencia Vicaria - Facilitadora Resiliente 
Activismo Pro Derechos de la Infancias Acompamiento a Mujeres-NNyA en situación de riesgo y vulnerabilidad de Violencia Vicaria.

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