No eres tú, soy yo?
Si puedes reconocer el complejo entramado y el funcionamiento de la manipulación emocional dentro de las relaciones abusivas, ni siquiera te atreverías a minimizar el abuso o justificar que eres tú la del problema o “le diste razones a tu agresor para agredirte”.
El abuso emocional no solo te orilla a creer, te coacciona inhabilitando la perspectiva de la realidad para que ignores tu derecho a defenderte o proteger a tus hijos de un mismo agresor.
Cuando nombras el abuso emocional, empiezas a dar forma a la VIOLENCIA PSICOLÓGICA A LA QUE HAN ESTADO EXPUESTOS TÚ Y TUS HIJOS, Niñas, Niños y Adolescentes.
Esto también es violencia vicaria.
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